El secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Édgar Amador, estimó este jueves que los efectos en el país de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán serán cortos, por lo que pidió tranquilidad ante posibles aumentos en los precios de los combustibles por el encarecimiento del barril de petróleo en medio de la escalada en Oriente Medio.
Al ser consultado sobre el análisis del Gobierno mexicano y sobre el posible impacto en la gasolina y el diésel, el funcionario sostuvo que el país cuenta con un mecanismo fiscal vigente desde 2019 y que este operará conforme a las reglas ya establecidas.
"El mecanismo existe, es muy claro, muy transparente y se activa adecuando las variables del mercado", dijo Amador en declaraciones a periodistas en Ciudad de México, e insistió en que "no debería haber alguna preocupación al respecto".
El funcionario se refirió al Impuesto Especial sobre Producción y Servicio (IEPS), el cual deja de cobrar el Gobierno para que no suba el precio de los combustibles, en especial en gasolina de alto octanaje y diésel, aparte del acuerdo que recién ratificó la presidenta Claudia Sheinbaum con empresarios de los combustibles para fijar el tope del precio de la gasolina de bajo octanaje en 24 pesos (1.34 pesos).
El titular de Hacienda explicó que el eventual impacto en las finanzas públicas dependerá de la evolución de variables como el precio del petróleo y los niveles que alcance el estímulo fiscal a combustibles.
Añadió que el alza del crudo tiene dos efectos para México: por un lado, un aumento en los ingresos petroleros y, por otro, la necesidad de ajustar estímulos fiscales para amortiguar presiones sobre los energéticos.
Sobre el balance general del conflicto, señaló que el escenario base del Gobierno es que se trate de un episodio de corta duración.
Sus declaraciones coinciden con lo planteado por BBVA México, que esta semana estimó que la tensión en Oriente Medio tendría una duración acotada y que, en un escenario de seis semanas, el mayor ingreso petrolero podría compensar la menor recaudación por estímulos a gasolinas.
Según estimaciones del BBVA, explicó que un incremento semanal del 14 por ciento en los precios de las gasolinas en Estados Unidos podría traducirse en una pérdida recaudatoria cercana a los 38 mil millones de pesos mexicanos (unos 2 mil 111 millones de dólares) por concepto de IEPS sobre gasolinas y diésel.
Añadió que si la mezcla mexicana se ubica en torno a 75 dólares, la ganancia por exportación de petróleo ascendería a unos 53 mil millones de pesos (unos 2 mil 944 millones de dólares).
Con ello, el país obtendría una ganancia neta aproximada de 15 mil millones de pesos (unos 833 millones de dólares) en ese escenario base de seis semanas.
Las declaraciones se dan también después de que líderes del transporte y de la industria señalaran que el IEPS puede funcionar como un "colchón" para amortiguar presiones sobre los combustibles, en especial el diésel, que concentra más del 90 por ciento del consumo fósil del transporte de carga.
En paralelo, representantes de la industria automotriz y de autopartes han advertido de mayores costos logísticos y de seguros de contenedores por la tensión en la región, aunque han señalado que el traslado a precios podría tardar de una semana a varios meses, según la duración de la crisis.
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