Rebeca Marín
Tras la aprobación de la reforma constitucional que establece la reducción gradual de la jornada laboral a 40 horas semanales, la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (CANIRAC) reiteró su disposición al diálogo institucional y a la construcción de mecanismos que permitan una implementación ordenada y viable para el sector.
Por ello, la industria restaurantera exhortó a las autoridades a establecer una mesa técnica que permita evaluar los impactos de la reforma al sector, y construir de manera conjunta mecanismos para facilitar la transición e implementación en pequeñas y medianas empresas.
La Canirac informó que, durante el proceso de análisis previo a la aprobación de la reforma, participó en los espacios convocados por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, en los cuales aportó la perspectiva de la industria y las características operativas que presenta.
El 96% de los establecimientos son microempresas, muchas de carácter familiar.
Estas unidades mercantiles generan más de 2.1 millones de empleos directos en el país y operan los 365 días del año, con horarios extendidos y esquemas de múltiples turnos.
Por ello, destacó que cualquier modificación estructural en la jornada laboral requiere un análisis técnico detallado y esquemas de acompañamiento adecuados, a fin de que la transición se realice bajo criterios de gradualidad y certeza jurídica, sin comprometer la viabilidad operativa de las micro, pequeñas y medianas empresas.
Las unidades económicas dedicadas a la preparación de alimentos y bebidas en la Ciudad de México se calculan en alrededor de 50 mil a 58 mil negocios, de acuerdo con mediciones del INEGI y del DENUE.
En este universo se incluyen restaurantes establecidos, de cadena, hasta fondas, cafeterías y puestos de comida, que por sus características observan una elevada tasa de rotación; es decir, se observa un constante cierre y apertura de nuevos negocios de bajo impacto.
Además de los negocios formales, se estima que hay alrededor de 18 mil puestos de venta de comida en las calles que cuentan con permisos para funcionar.
A nivel nacional, cifras de la Canirac estiman que existen más de 730 mil establecimientos dedicados a la preparación y venta de alimentos y bebidas.
El organismo empresarial señala que este sector es un motor económico clave, con un crecimiento constante que incluyó la apertura de unos 80,000 nuevos negocios en el último año, abarcando restaurantes formales, cafeterías, puestos de comida y otros servicios.
El Directorio Estadístico Nacional de Unidades Económicas (DENUE) 2024 registró 676,770 unidades económicas en el subsector de servicios de preparación de alimentos y bebidas, siendo el Estado de México (76,858), Ciudad de México (58,904) y Veracruz (46,649), las entidades con mayor número de establecimientos.
Al tratarse de una reforma constitucional, el proceso legislativo contempla aún su aprobación por parte de los congresos estatales y su posterior publicación en el Diario Oficial de la Federación, así como la armonización correspondiente en la Ley Federal del Trabajo, donde se establecerán los alcances específicos de su aplicación.
Por ello, la Canirac informó que dará seguimiento puntual a las siguientes etapas del proceso, procurando que la implementación se realice bajo criterios de:
Gradualidad
Certeza jurídica y
Evaluación de impacto sectorial
Asimismo, informó que la Cámara trabajará en el diseño de herramientas de acompañamiento para apoyar a los establecimientos en la transición hacia el nuevo esquema laboral, incluyendo orientación técnica y espacios de capacitación.
Reiteró su disposición permanente para colaborar con las autoridades en la construcción de condiciones que permitan fortalecer el bienestar laboral sin comprometer la viabilidad operativa de las micro, pequeñas y medianas empresas del sector.
Por ello, insistió en su exhorto a las autoridades, para establecer una mesa técnica que permita evaluar los impactos de la reforma al sector, y construir de manera conjunta mecanismos para facilitar la transición e implementación en pequeñas y medianas empresas.
El verdadero reto para las empresas no será simplemente reducir horas, sino rediseñar estratégicamente sus operaciones dentro del nuevo marco constitucional.
Lo anterior lo aseguró, el abogado laboralista Jorge Sales Boyoli después de la aprobación de la modificación de la jornada de 40 horas.
Sales Boyoli explicó que la reforma establece una implementación gradual que inicia con su entrada en vigor el 1 de mayo de 2026 y contempla reducciones progresivas hasta alcanzar las 40 horas en 2030, sin que exista una disminución salarial para los trabajadores.
La nueva normativa introduce límites claros a la jornada extraordinaria y establece la obligación de llevar un registro electrónico de asistencia a partir de 2027.
Sales Boyoli destacó que la experiencia internacional demuestra que el éxito de este tipo de reformas depende de cuatro factores clave: realizar una reingeniería del tiempo antes que nuevas contrataciones, aplicar una flexibilidad regulada mediante ciclos y distribución estratégica de horas.
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