Rebeca Marín
La Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (CONCANACO SERVYTUR) reiteró su postura ante el avance legislativo para reducir la jornada laboral —iniciativa ya turnada a la Cámara de Diputados— y sostuvo que la discusión debe aterrizarse en la legislación secundaria con instrumentos claros que protejan el empleo formal y la continuidad operativa de la economía de barrio.
CONCANACO SERVYTUR subrayó que México necesita una visión de bienestar sostenible: mejorar condiciones laborales sin debilitar la base productiva que mantiene la economía a flote, el comercio local, los servicios, el turismo y los negocios familiares que abren la cortina todos los días y sostienen empleo en comunidades.
La Confederación explicó que, si se aplica igual para todos y sin herramientas de transición, quienes lo van a resentir primero son los negocios de barrio: se complican los turnos, se frenan contrataciones y se vuelve más difícil mantenerse en la formalidad.
En ese marco, la Confederación—en coordinación con la Asamblea Nacional de Empresas Familiares (ANEF G32) como espacio de articulación—reiteró que la idea es continuar colaborando para que la transición se traduzca en beneficios reales para trabajadoras y trabajadores, y también en certidumbre para empresas y negocios familiares, en aras de proteger el empleo.
"CONCANACO confía en que el proceso legislativo permitirá construir una ruta equilibrada: a favor del bienestar laboral, y a favor de la sostenibilidad de los negocios que sostienen el empleo formal", señaló la Confederación.
En este contexto, la Confederación propuso que la legislación secundaria incorpore medidas operativas, verificables y de fácil comprensión para ordenar la transición y evitar presiones de costos que comprometan la continuidad operativa, particularmente en negocios familiares, entre ellas:
Que exista un subsidio desde la hora 41 semanal, con el fin de compartir el costo del tiempo extra entre empleadores y el Estado (contribuciones, derechos, pago de impuestos, etc), evitando que la desaparición operativa de las horas triples y la obligación de pago desde la primera hora extraordinaria generen impactos financieros irreversibles en los negocios familiares. Pago de impuestos, derechos.
Que se mantenga un día de descanso obligatorio por semana, sin cambios respecto al régimen vigente, para garantizar que la reducción de jornada no altere los mínimos de reposo establecidos en la ley.
Que se amplíe el margen de horas extra permitidas, pasando de 9 a 12 horas semanales, con posibilidad de distribuirse en cuatro días, hasta 4 horas extraordinarias por día, regulando expresamente esta flexibilidad operativa.
Que se establezca una zona clara de flexibilidad semanal, permitiendo utilizar 12 horas extraordinarias legales y 4 horas adicionales por acuerdo, para un total de hasta 56 horas semanales, con reglas explícitas sobre qué se permite y qué no.
Que se revise el esquema tradicional de horas triples y se definan límites y consecuencias desde el primer rebase de topes legales, para eliminar prácticas toleradas como "válvula operativa" y dar certidumbre al cumplimiento.
Que se habilite el acuerdo entre patrón y trabajador para definir la distribución de la jornada, sin exceder 12 horas diarias, permitiendo horarios adaptables a la operación productiva con parámetros claros y documentados.
Que se establezca la obligación de control electrónico de jornada, de modo que los centros de trabajo demuestren electrónicamente registro, control y trazabilidad de horas trabajadas, fortaleciendo verificabilidad y reduciendo discrecionalidad en inspecciones.
Que se prevea un régimen especial para MiPyMEs, con excepciones o plazos diferenciados para implementar sistemas electrónicos de control, reconociendo limitaciones operativas y presupuestales.
Que se reconozcan la jornada compactada y el banco de horas con certeza jurídica, equiparándolos a esquemas de pago por hora, para su uso en actividades con picos de demanda o ciclos operativos irregulares, siempre con registro y compensación.
La Confederación subrayó que el debate no es "sí o no" al bienestar laboral, sino cómo se implementa para que funcione en la vida real. CONCANACO SERVYTUR acompaña el propósito de avanzar hacia mejores condiciones para las y los trabajadores, y al mismo tiempo asume una responsabilidad institucional: cuidar que la transición sea sostenible para no afectar el empleo formal ni la operación diaria de millones de negocios familiares que sostienen la economía de barrio.
Por ello, más que entrar en lógicas de confrontación, el sector -representante de más de 2 millones de afiliados- ha optado por concentrarse en lo importante: abrir los negocios todos los días, cumplir, pagar nómina y mantener la cortina arriba.
En esa misma lógica, CONCANACO SERVYTUR confía en que el proceso en la Cámara de Diputados permitirá construir una legislación secundaria equilibrada, con reglas realistas y apoyos concretos, que traduzca el mandato constitucional en bienestar sostenible para las personas y en certidumbre para quienes generan empleo en México.
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