La Barriada/Martín Aguilar/En la guerra y en el amor

El pasado jueves 21 de julio, la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum se reunió en privado con un grupo de senadores.

 

Lo hizo en ausencia del coordinador de Morena y presidente de la Junta de Coordinación Política, Ricardo Monreal.

 

Ambos aspiran a la candidatura presidencial por Morena para 2024, pero son adversarios desde que el zacatecano perdió ante Sheinbaum la candidatura a jefe de gobierno en 2018.

 

Al encuentro celebrado en la sede de Reforma e Insurgentes, acudieron legisladores afines a la consentida del Presidente Andrés Manuel López Obrador.

 

En uno de los amplios salones del recinto parlamentario, acudieron alrededor de 23 de los 60 senadores del partido en el poder.

 

A la izquierda de Sheunbaum se ubicó Ifigenia Martínez y su derecha, César Cravioto, senador en funciones y suplente de su secretario de gobierno, Martí Batres.

 

¿Qué hace una aspirante presidencial en la casa de su principal adversario y reunida con contrarios al senador Monreal?

 

Lo que trascendió del encuentro, más allá del discurso oficial, fue trazar la ruta para destituir a Monreal de la coordinación de la bancada.

 

Y eso está pronto a suceder. En los próximos días habrá una rebelión en la bancada morenista, encabezada por César Cravioto, aquel que tuvo cero en productividad durante su paso por la VII Asamblea Legislativa.

 

Sobre el zacatecano cierne la amenaza de sus propios compañeros para auditar su gestión como coordinador y presidente de la Jucopo.

 

Morena y aliados (PVEM-PT-PES) suman 75 senadores, pero si se descuentan los asistentes a la reunión con Sheinbaum difícilmente Monreal será ratificado, puesto que le harían un fuerte contrapeso.

 

La oposición en conjunto (PAN-PRI-MC-PRD-Grupo Plural) suma 53 senadores, que estarían en posibilidades de presentar un candidato y ser apoyados por el bloque monrealista perdedor.

 

Este jueves el senador Germán Martínez, integrante del Grupo Plural, adelantó que se opondrán a que asuman la Mesa Directiva los morenistas José Narro o Alejandro Armenta.

 

Lo anterior –dijo- porque se trata de "porristas y lambiscones" de precandidatos a la Presidencia.

 

Rechazó que el Senado se convierta en escenario de disputas entre precandidatos, motivo por el cual adelantó que postularán a un candidato de la oposición para presidir la Mesa Directiva.

 

La cuestión es que los adelantados destapes de López Obrador contaminaron las decisiones en la Cámara Alta, y la convirtieron en escenario de disputas entre dos de los aspirantes a sucederlo.

 

Por lo pronto, está por llegar a su fin la gestión de Monreal, quien se ha adelantado a su ocaso, y ya coquetea con dirigentes de la Alianza Va Por México, donde tampoco tiene nada seguro. 


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