Fwd: Trabajadores del Gobierno Federal acusan al Fovissste de fraude con crédito de sus casas

Rebeca Marín

Trabajadores de gobierno que entre octubre y noviembre utilizaron su crédito del Fondo de la Vivienda del ISSSTE (FOVISSSTE) para comprar casa, denuncian haber sido estafados: el organismo federal depositó el dinero en cuentas ajenas al trato de compra venta, y ellos se quedaron con las manos vacías, pues no son dueños del inmueble que pretendían adquirir, pero sí de la deuda, pues ya comenzaron los descuentos en su nómina. 

El FOVISSSTE –dirigido por Agustín Rodríguez expresidente del Colegio de Arquitectos Tabasqueños– reconoció que se trata de 84 casos con este presunto fraude que suman al menos 68 millones de pesos. Y si bien informó que interpuso una denuncia penal –acusando a un tercero como responsable– hasta el momento no ha tenido contacto con las víctimas, ni les ha ofrecido solución, confirman nueve afectados entrevistados por Animal Político.

 

Uno de los casos es Alan González que le compraría una vivienda en Tecamachalco, Estado de México a Susana Martínez, por 553 mil pesos. Ambos hicieron los trámites requeridos, él a través del FOVISSSTE, el organismo encargado de otorgar crédito para los trabajadores del Estado, y ella en la firma de escrituras.

 

"En dos semanas caerá el pago del crédito", decía una de las asesoras en el trámite en octubre pasado, pero vencido el plazo, Susana, la vendedora no recibió el pago, y Alan, el comprador, ya tenía los descuentos en su recibo de nómina. Algo estaba mal, y lo descubrieron días después: el FOVISSSTE le había depositado el dinero a una empresa llamada Compen S. A. de C. V., y para entonces, Susana ya había firmado ante notario la compra venta y las escrituras a nombre de Alan.

 

Cuando ambos reclamaron ante el Fondo, el funcionario Raúl Bulmaro Gómez Díaz, le dijo que se trataba de un fraude que había hecho alguien "que ya murió", y no había nada qué hacer, pues Susana ya había firmado ante notario que recibió el pago de la venta. "Pero no lo recibí, ustedes saben que no lo recibí", insistía ella. "Pero ahí dice que sí, usted lo firmó", respondía el funcionario. En las escrituras, ella ya no es dueña de su inmueble, pero no tuvo el dinero, y Alan tiene la deuda, pero no puede tomar posesión de la casa.

 

En el mismo caso está Israel Santos, investigador en la UNAM, que compraría una vivienda por 1.2 millones de pesos con el crédito del FOVISSSTE, pero el dinero no fue depositado en la cuenta de la vendedora, sino en la empresa Compen, la misma que en el caso anterior y en Desarrollos y Construcciones del Centro S. A. de C. V.

 

Aunque Israel interpuso una queja ante el FOVISSSTE desde el 19 de noviembre por su caso, no ha tenido ninguna comunicación, ni respuesta hasta el momento por parte del organismo, igual que los ocho afectados entrevistados por este medio.

 

En todos los casos, además de la transferencia del dinero del crédito a terceros, está la operación de una empresa intermediaria llamada Soluciones Emprendedoras del Norte S. A. de C. V. (SENSA).

 

Se trata de una Sociedad Financiera de Objeto Múltiple (Sofomes), una figura a la que los derechohabientes forzosamente deben acudir si quieren hacer efectivo su crédito. Dado que sirve como "mandataria", es decir, representante del FOVISSSTE, éste publica la lista de sus Sofomes avaladas.

 

En este caso, SENSA aparecía en la lista de Sofomes reconocidas por el FOVISSSTE, con el número 690090 en el Sistema de Registro de Prestadores de Servicios Financieros (SIPRÉS) de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

 

Por eso es que los trabajadores no dudaron al elegir a SENSA, que los acompañó a los en el proceso de compra y cuyo último paso era la transferencia del dinero del crédito por parte del FOVISSSTE, pero al haberlo hecho a terceros y sin encontrar respuesta de su parte se sienten desesperados y en absoluta indefensión. 

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