Fwd: La Barriada/Martín Aguilar/El regreso de los corruptos

Aunque ya se había dicho por fuentes del gobierno de la CDMX, de que Víctor Hugo Romo sería el próximo secretario de gobierno por haber perdido las elecciones pasadas para reelegirse como alcalde de Miguel Hidalgo, pero como premio de consolación de Claudia Sheinbaum, pero de última hora la jefa de gobierno cambió de opinión y lo más seguro es que quien llegue es el actual senador de Morena, Martí Batres, esto lo anunciará la jefa de gobierno en los próximos días.

Un día sí, y otro también, el senador Martí Batres Guadarrama se promueve por todos lados como el próximo secretario del Gobierno de Claudia Sheinbaum, toda vez que ya está decidido que José Alfonso Suárez del Real no seguirá en el cargo. 


Quienes apoyan la idea de que Batres se incorpore al gobierno capitalino, basan su opinión en que la 4-T necesita de un operador político entrenado —lo cual es cierto—, a fin de frenar a la oposición y recuperar para Morena la Ciudad de México.

 

Además, se requiere de alguien que le pueda hacer frente al senador Ricardo Monreal, a quien acusan de haber operado no sólo para que Dolores Padierna perdiera la elección en la alcaldía Cuauhtémoc, sino en otras zonas de la gran capital. Y qué mejor que un político resentido, que en el Senado sólo ha recibido palizas por parte del zacatecano, quien, además lo tiene refundido en la congeladora legislativa desde hace dos años.

 

Su llegada quizá ni siquiera sea decisión de Sheinbaum, sino de los de arriba, pero antes habría que hacer algunas preguntas en caso que se concrete ese fichaje, pues el principal problema del senador es que tiene fama de poco confiable; o sea, traicionero.

 

Pero más allá de eso, ¿alguien cree que Batres le haría caso a Sheinbaum o trabajaría para ella sin armar al mismo tiempo para él una estructura propia? Porque en 2018 Andrés Manuel López Obrador tuvo que ordenar la creación de una red electoral paralela a la de Morena en CDMX.

 

Lo que menos necesita la jefa de Gobierno es a un número dos que le haga sombra, sino a alguien que le opere la relación en el Congreso de la Ciudad de México, y que mantenga a raya a la oposición y a sus alcaldes, pero que no le dispute el poder.

 

Habrá que recordar que durante el proceso previo a la reciente elección, Claudia le cerró espacios no sólo a Monreal, sino que dejó fuera al propio Batres, porque no confiaba en él. ¿Entonces por qué ahora le iba a ceder la segunda plaza en importancia de su gobierno?

 

Y si Sheinbaum no confía en él, habrá que cuestionar si en Palacio Nacional sí lo hacen, porque todo mundo recuerda que cuando se estaba armando Morena, en una elecciones de manzana, una fórmula del hoy senador mandó al tercer lugar a López Obrador.

 

Pero también cuando el hoy Presidente estaba internado, a causa de un infarto en 2013, y envió a uno de sus hijos como su representante en la protesta contra la reforma energética, Batres lo ninguneó y lo envió al final de la fila.

 

La historia del senador está llena de traiciones, entre las que destaca la que le hizo a su maestro René Bejarano, cuando en 2004 cayó preso por los videoescándalos de Carlos Ahumada: Batres se quiso quedar con la corriente formada por el profesor, junto con Alejandra Barrales. Por estas razones es difícil de creer que el senador sea el elegido de Claudia o de Palacio Nacional, pero ante el vacío de poder creado por ella misma, al aceptar que pronto habrá ajustes en su gobierno, hace que diversos actores políticos busquen llevar agua a su molino.

 

Incluso con sus declaraciones de que "todos estamos a prueba", la jefa de Gobierno sólo ha provocado un clima de zozobra al interior de su gabinete, pues cada vez son más los que dudan si continuarán cobrando o ésta será su última quincena. ¿En serio llegará Batres? 


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